Proceso de discernimiento y admisión de jóvenes al noviciado jesuita “Para más amarle y seguirle” [EE 104]

  • Vocaciones Jesuitas Colombia
  • Autor: Equipo de la Misión Vocacional

Después de un tiempo prudente de discernimiento vocacional en Casa Manresa, llevado a cabo tanto de manera presencial como remota, el Equipo de la Misión Vocacional presentó a la Consulta de admisión (17-19 de julio), encabezada por el P. Provincial, a once jóvenes deseosos de consagrar sus vidas al servicio de Dios en la Compañía de Jesús.

Andrés Felipe (Manizales), Jeison Andrés (Marinilla), David Leonardo (Bogotá), Favio David (Bogotá), Juan Andrés (Carmen del Viboral), Juan Guillermo (San Antonio del Tequendama), Fabían Benavides (Pasto), Michael Luís (Baranoa, Atlántico), Cristián Garnica (Zipaquirá), son los nombres de los admitidos, un puñado de jóvenes que comienzan en estos días a prepararse para dejar sus casas y actividades, para vivir con hondura su experiencia de noviciado a partir del 18 de julio del presente año.

Las respuestas del discernimiento del P. Provincial les fueron compartidas a cada uno de ellos, vía Zoom. Sin lugar a dudas, fue un momento emocionante e inolvidable que será vivamente recordado tanto por los admitidos como por el equipo de animación vocacional. Su reacción, agradecida con Dios y la Compañía, incluyó a algunos de sus familiares que estaban presentes en ese momento. Sin lugar a dudas, en medio de risas, lágrimas de alegría y algo de nervios, los prenovicios comprendieron que comienza propiamente un tiempo de rupturas y decisiones fundamentales para darle paso al misterio de la semilla que germina en lo secreto de la tierra para poder dar fruto.

También para la promoción vocacional ha sido muy desafiante este tiempo por el que estamos atravesando, pues el aislamiento ha retado al equipo de promoción vocacional en el modo de realizar su misión, es decir, de seguir acompañando de cerca a quienes buscan y comienzan a dar respuesta a un posible llamado a la vida consagrada. Aun así, hemos sido testigos del amor de Dios que se expresa en tantos jóvenes que siguen encontrando en la vida religiosa una oportunidad para vivir su compromiso cristiano y en la Compañía de Jesús el medio para poner por obra el amor que llevan dentro.

Damos gracias a Dios por la vida de estos jóvenes y oramos para que el noviciado sea la oportunidad de consolidar su llamado.